El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo —Entonces ¿por qué pediste cinco libras? —preguntó su mujer.
—Déjame llevar los negocios a mi manera —respondió el señor Cave.
El señor Cave tenÃa viviendo con él a un hijastro y a una hijastra, y por la noche en la cena se volvió a discutir la transacción. Ninguno de ellos tenÃa una opinión muy buena de los métodos comerciales del señor Cave y esta actuación les pareció el colmo de la locura.
—Yo creo que no es la primera vez que se niega a vender ese cristal —aseguró el hijastro, un fornido patán de dieciocho años.
—Pero ¡cinco libras! —intervino la hijastra, una joven de veintiséis años propensa a las discusiones.
Las respuestas del señor Cave eran lastimosas. Sólo era capaz de farfullar débiles afirmaciones de que conocÃa su negocio mejor que nadie. Hicieron que, dejando la cena a medio comer, se fuera a la tienda para cerrarla hasta el dÃa siguiente, con las orejas al rojo vivo y lágrimas de humillación detrás de las gafas. ¿Por qué habÃa dejado tanto tiempo el cristal en el escaparate? ¡Qué locura! Ése era el problema que más le preocupaba. Durante un tiempo no pudo encontrar forma alguna de evitar la venta.