El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Al día siguiente se presentaron de nuevo los dos clientes. Fueron recibidos por la señora Cave casi llorando. Se enteraron de que nadie podía imaginarse todo lo que había tenido que aguantar a Cave en diversas etapas de su matrimonial peregrinación… También les informó embrolladamente de la desaparición. El clérigo y el oriental se rieron por dentro en silencio y dijeron que era de lo más extraordinario. Y como la señora Cave parecía dispuesta a contarles la historia completa de su vida hicieron ademán de irse de la tienda, por lo que la señora Cave, aferrándose todavía a la esperanza, pidió la dirección del clérigo para, en caso de sacar algo a Cave, poder comunicárselo. La dirección fue entregada como era de esperar, pero, al parecer, posteriormente se extravió. La señora Cave no recuerda nada al respecto.
Aquel día por la noche los Cave parecían haber agotado todas sus emociones y el señor Cave, que había estado fuera por la tarde, cenó en un sombrío aislamiento que contrastaba agradablemente con la apasionada controversia de los días anteriores. Durante algún tiempo las relaciones dentro de la familia Cave estuvieron muy tensas, pero ni el cristal ni el cliente volvieron a aparecer.