El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Él sabía lo que había detrás. Una amplia extensión de hierba y luego un matorral donde Eudena podía esconderse. Eso lo tenía claro en la cabeza, aunque sus capacidades mentales eran demasiado débiles para ver lo que sucedería después. Uya se quedó con el agua hasta la rodilla, indeciso y desarmado. Tenía la pesada boca abierta, mostrando los caninos, y jadeaba mucho. Tenía el costado colorado y magullado bajo el pelo. El otro hombre junto a él llevaba un palo afilado. El resto de los cazadores subió uno a uno a la parte superior de la orilla, hombres peludos, de largos brazos empuñando pedernales y palos. Dos de ellos corrieron por la orilla corriente abajo y luego escalaron hasta el agua donde Wau había emergido a la superficie luchando débilmente. Antes de que pudieran alcanzarlo se había sumergido de nuevo. Otros dos amenazaron a Ugh-lomi desde la orilla. Les contestó con gritos, vagos insultos y gestos. Luego Uya, que había estado dudando, rugió de rabia y, mostrando los puños, se zambulló en el agua. Sus seguidores chapotearon tras él.