El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Comenzó a examinar los rotos fragmentos de caliza en torno de Andú. Durante un rato se quedó quieta mirando a su alrededor y haciendo un sonido bajo y continuo que era casi un gemido. Luego volvió incrédula a Andú para hacer un último esfuerzo por levantarlo.
El primer jinete
En los tiempos anteriores a Ugh-lomi había pocos problemas entre los caballos y los hombres. Vivían aparte, los humanos en las ciénagas y los matorrales de los ríos, los caballos en las amplias, herbosas tierras altas entre los castaños y los pinos. A veces un poni venía erráticamente a atascarse a las ciénagas para servir de comida cortada a pedernal. A veces la tribu encontraba uno que había sido presa de un león, espantaba a los chacales y lo festejaba con entusiasmo mientras el Sol estaba alto.
Estos caballos de los tiempos primitivos eran torpes de espolón, de color pardo, con rabo basto y cabeza grande. Venían todas las primaveras al país en dirección noroeste después de las golondrinas y antes que los hipopótamos, cuando la hierba en las anchas extensiones de las tierras bajas crecía alta. Llegaban en pequeños grupos para entonces, cada manada un semental y dos o tres yeguas y un potro o así, y ocupaban su propia extensión de territorio, y marchaban de nuevo cuando los castaños estaban amarillos y los lobos bajaban de las montañas de Wealden.
