El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Oscuras imaginaciones le corrÃan a Ugh-lomi por la cabeza mientras observaba —gracias a ellas dos conejos disfrutaban de una vida más larga. Y cuando dormÃa, su inteligencia se volvÃa más clara y atrevida, porque asà ocurrÃa en aquellos tiempos. Se acercaba a los caballos, soñaba y luchaba, piedra de matar contra cascos, pero entonces los caballos se convertÃan en hombres, o, al menos, en hombres con cabezas de caballo y se despertaba con un sudor frÃo de terror.
No obstante, al dÃa siguiente por la mañana, mientras los caballos pastaban, una de las yeguas relinchó y vieron a Ugh-lomi acercándose con el viento. Todos dejaron de pastar y lo observaron. Ugh-lomi no iba hacia ellos, sino que cruzaba transversalmente el campo abierto sin mirar otra cosa en el mundo que no fueran los caballos.
HabÃa puesto tres ramas de helecho en la maraña de pelo, lo que le daba una apariencia notable, y caminaba muy despacio.
—¿Qué pasa ahora? —preguntó el caballo jefe, que era capaz, pero inexperto.
—Se parece más a la mitad delantera de un animal que a ninguna otra cosa en el mundo —opinó—. Patas delanteras y nada de cuartos traseros.
—Sólo es uno de esos monos rosados —explicó la yegua más vieja—. Son una especie de mono de rÃo. Son muy abundantes en los llanos.