El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo —Supongo que quiere aprender algo de nosotros —dijo, y añadió—: Dejadle.
Al dÃa siguiente estaba allà de nuevo.
El caballo jefe decidió que no pretendÃa nada en absoluto. Pero de hecho, Ugh-lomi, el primer hombre en sentir ese curioso embrujo del caballo que nos domina incluso hasta nuestros dÃas, pretendÃa muchÃsimo.
Él los admiraba sin reservas. HabÃa en él un rudimento de esnobismo, me temo, y querÃa estar cerca de estos animales bellamente curvados. Entonces abrigaba vagas ideas de matar. ¡Ojalá le dejaran acercarse! Pero ellos, como observó, ponÃan el lÃmite en las cincuenta yardas. Si las sobrepasaba se alejaban, con dignidad. Supongo que fue la forma de cegar a Andú la que le hizo pensar en saltar a la espalda de uno de ellos. Pero aunque después de un tiempo también Eudena salÃa a campo abierto y practicaban cierto acecho discreto, las cosas terminaban ahÃ.