El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Allá siguieron precipitadamente, un pequeño tornado en el apacible día, espantando pájaros sobresaltados, lanzando como flechas a docenas de inesperados seres en busca de refugio, echando a volar a miríadas de indignadas moscas del estiércol, triturando florecillas que crecían contentas, a las que devolvían a su césped paterno. De nuevo árboles, luego chapoteo, cruzar chapoteando un torrente, después una liebre salió disparada de una mata de hierba bajo los mismísimos cascos del caballo jefe y los chacales los abandonaron atropelladamente. De esa manera entraron pronto otra vez en campo abierto, una ancha extensión de ladera con césped —las mismísimas llanuras de hierba que en la actualidad caen hacia el norte desde Epson Stand.
La primera reacción enérgica del caballo jefe hacía tiempo que se había agotado. Estaba bajando a un trote pausado y Ugh-lomi, aunque extraordinariamente magullado y completamente inseguro sobre el futuro, se encontraba en un estado de glorioso disfrute. Entonces se presentó una nueva fase. La velocidad se rompió otra vez, el caballo jefe dio la vuelta en una pequeña curva y se quedó clavado.