El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Denton se puso en pie de un salto, consternado de su propia furia, pero el hipnotizador yacía inmóvil, y de repente, de una pequeña marca blanca donde la frente había golpeado un taburete brotó una precipitada raya de color rojo. Durante un rato Denton estuvo sobre él, sin saber qué hacer, temblando.
El miedo a las consecuencias irrumpió en su conciencia, esmeradamente educada. Se dirigió hacia la puerta.
—No —dijo en voz alta, y volvió al centro de la habitación. Sobreponiéndose a la repugnancia instintiva del que no ha visto un acto de violencia en toda su vida, se arrodilló junto a su antagonista y le sintió latir el corazón. Luego observó la herida. Se levantó despacio y miró a su alrededor. Empezó a comprender mejor la situación. Cuando al poco el hipnotizador recobró el sentido, la cabeza le dolía muchísimo, tenía la espalda contra las rodillas de Denton, quien le pasaba una esponja por la cara. El hipnotizador no dijo nada, pero pronto indicó con un gesto que en su opinión le había pasado ya bastante la esponja.
—Déjeme levantarme —dijo.
—Todavía no —respondió Denton.
—Usted me ha atacado, canalla.
—Estamos solos —dijo Denton— y la puerta está cerrada.
Hubo un intervalo mientras pensaba.