El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo La introducción de los ferrocarriles fue sólo el primer paso en el desarrollo de los medios de locomoción que finalmente revolucionaron la vida humana. En el año 2000 los ferrocarriles y las carreteras habían desaparecido al mismo tiempo. Los ferrocarriles, privados de los raíles, se habían convertido en promontorios llenos de hierbas y cunetas sobre la superficie del mundo; las viejas carreteras, extrañas y bárbaras pistas de pedernal y tierra hechas a mano a golpe de martillo o apisonadas con ásperos rodillos de hierro, salpicadas de las más variadas inmundicias y cortadas por herraduras y ruedas de hierro en roderas y charcos a menudo de muchas pulgadas de profundidad habían sido reemplazadas por calzadas patentadas hechas de una sustancia llamada Eadhamita. Esta Eadhamita, llamada así por el nombre de su inventor, figura con la invención de la imprenta y el vapor, como uno de los descubrimientos que marcan época en la Historia del Mundo.
Cuando Eadham descubrió la sustancia probablemente pensó en ella como un mero sustituto barato del caucho, la tonelada costaba unos pocos chelines. Pero nunca se sabe para qué servirá un invento. Fue el genio de un hombre llamado Warming el que apuntó la posibilidad de emplearlo no sólo para los neumáticos de las ruedas sino como revestimiento de carreteras, y quien organizó la enorme red de vías públicas que rápidamente cubrieron el mundo.