El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Lo miró con interés creciente en sus ojos. Había oído hablar de espadas, había visto una en un museo. Pensó en aquellos tiempos antiguos cuando los hombres las llevaban como algo usual. La sugerencia a ella le pareció un sueño imposible, y quizá por esa misma razón estaba ansiosa de más detalles. Inventando en su mayor parte según avanzaba, le contó cómo podrían vivir en el campo de la misma manera que lo habían hecho las gentes del mundo antiguo. Con cada detalle creció su interés, pues era una de esas chicas a las que fascinan el romance y la aventura.
La sugerencia le pareció aquel día, como digo, un sueño imposible, pero al día siguiente hablaron de ello de nuevo y, curiosamente, le pareció menos imposible.
Al principio debemos coger comida —dijo Denton—. Podríamos llevar comida para diez o veinte días.
Era una época de nutrición artificial y compacta y semejante provisión carecía por completo de las pesadas implicaciones que habría tenido en el siglo XIX.
—Pero hasta que nuestra casa… —preguntó— hasta que estuviera preparada, dónde dormiríamos?
—Estamos en verano.
—Pero… ¿qué quieres decir?
—Hubo un tiempo en que no había casas en el mundo, cuando toda la humanidad dormía siempre al aire libre.