La isla del doctor Moreau
La isla del doctor Moreau »Mis criaturas le parecieron a usted, desde el primer momento, extrañas y misteriosas. Sin embargo, a mí, justo después de hacerlas, me parecen seres indiscutiblemente humanos. Luego, cuando los observo, esa convicción se desvanece. Primero un rasgo animal, luego otro, afloran a la superficie y me observan atentamente… Pero lo conseguiré. Cada vez que sumerjo a un ser vivo en las ardientes aguas del dolor me digo: “Esta vez acabaré por completo con el animal, esta vez haré una criatura racional de mi propia invención”. Al fin y al cabo, ¿qué son diez años? El hombre lleva cien mil en la creación.
Se quedó pensativo.
—Pero me estoy acercando. Mi puma…
Y tras un silencio añadió:
—Vuelven a sus orígenes. En cuanto aparto mi mano de ellos, la bestia comienza a deslizarse sigilosamente, a afirmarse de nuevo…
Hubo otro largo silencio.
—Entonces, ¿los encierra en esas guaridas? —pregunté.