La isla del doctor Moreau
La isla del doctor Moreau Otro rasgo evidente de su deformidad se encontraba en las caras, mayoritariamente prognatas, con malformaciones en las orejas, la nariz grande y prominente, el pelo muy abundante o erizado y los ojos de un color extraño o desplazados. Ninguno de ellos podÃa reÃr, aunque el Hombre Mono emitÃa una especie de chillido, como una risa ahogada. Aparte de estas caracterÃsticas generales, sus cabezas poco tenÃan en común; cada cual conservaba las cualidades propias de su especie: el sello humano deformaba al leopardo, el buey, el cerdo o cualquier otro animal empleado para modelar a la criatura, pero no lograba disimularlo. También sus voces eran extremadamente variadas. Todos tenÃan las manos malformadas, y aunque algunas me sorprendieron por su inesperada apariencia humana, a casi todas les faltaba algún dedo, eran imperfectas en las uñas y carecÃan de cualquier sensibilidad táctil.