La máquina del tiempo
La máquina del tiempo Para que el agujero de gusano se pudiera atravesar, deberÃa contener lo que Thorne calificó de materia exótica, generadora de antigravedad, para combatir la tendencia natural de los cuerpos con mucha masa a convertirse en agujeros negros por su propio peso. Se sabe que en algunos sistemas cuánticos existen estados con energÃa negativa; las leyes de la fÃsica, pues, no vedan la materia exótica de Thorne, aunque no está claro que se pueda juntar tanta substancia antigravitatoria como para estabilizar un agujero de gusano.
Thorne y sus colaboradores comprendieron que, si se pudiese crear un agujero de gusano estable, también se lo podrÃa convertir en una máquina del tiempo. Un astronauta que lo cruzara no sólo saldrÃa en cualquier lugar del Universo, sino en cualquier época: bien en el futuro, bien en el pasado.
Para adaptar el agujero de gusano al viaje en el tiempo, habrÃa que arrastrar uno de sus accesos hasta las cercanÃas de una estrella de neutrones; habrÃa que dejarlo cerca de la superficie de ésta. La gravedad de la estrella ralentizarÃa el tiempo cerca de esa entrada, de manera que se irÃa acumulando una diferencia de tiempo entre los extremos del agujero de gusano. Si ambos accesos se emplazaran luego en un lugar idóneo del espacio, esa diferencia de tiempo quedarÃa congelada.