Tono-Bungay
Tono-Bungay PodrÃa trazar ahora mismo un mapa de lo que podrÃa llamarse la zona de las Grandes Casas; penetrando por el sudoeste hasta Belgravia, difundiéndose allà esporádicamente hacia el oeste, con sus últimas estribaciones en torno y hasta Regent’s Park. La mansión del Duque de Devonshire en Piccadilly, con toda su insolente fealdad, me complace particularmente, es la quintaesencia de todo ello. La Casa Apsley encaja a la perfección con mi teorÃa. Park Lane posee sus mansiones absolutamente tÃpicas, y prosiguen a lo largo de los lÃmites de Green Park y de St. James. Y me encontré ante la verdad un dÃa, de pronto, en Cromwell Road, mientras contemplaba el Museo de Historia Natural.
—¡Por Dios! —exclamé—, pero si este es el pequeño conjunto de vitrinas con pájaros y animales disecados que hay en la parte de arriba de la escalera de Bladesover a un plano mucho más enorme, y más allá coinciden las mismas porcelanas y objetos exóticos de Bladesover con las del Museo de Arte, y aquà en el pequeño observatorio en Exhibition Road está el telescopio gregoriano del viejo sir Cuthbert que encontré en la buhardilla y monté de nuevo.
¡Y penetrando en el Museo de Arte bajo aquella inspiración llegué a una pequeña sala de lectura y encontré, como habÃa esperado, los mismos viejos libros de tapas marrones!