Tono-Bungay
Tono-Bungay Hubo momentos en los que pensé en el suicidio. A veces mi vida se me aparecía delante de mí con una cortante e implacable luz, una serie de ignorancias, burdos errores, degradación y crueldad. Tenía lo que los viejos teólogos llaman una «convicción del pecado». Buscaba la salvación, no quizá en las fórmulas que un predicador metodista reconocería, pero la salvación pese a todo.