Tono-Bungay

Tono-Bungay

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

IV

Cómo robé los montones de quap de la Isla Mordet

1

—Vamos a tener que luchar por ello —dijo mi tío—. ¡Tenemos que enfrentarnos a la música!

Recuerdo que apenas lo vi tuve una sensación de inminente calamidad. Estaba sentado bajo la luz eléctrica, con la sombra de su pelo trazando líneas en su rostro. Parecía como arrugado, como si su piel se hubiera vuelto de pronto fláccida y amarillenta. La decoración de la estancia parecía haber perdido su frescura, y fuera —las persianas estaban alzadas— no había tanto niebla como una parda oscuridad. Uno veía los contornos de las deslustradas chimeneas opuestas la una a la otra de una forma muy definida, y luego ese cielo amarronado que tan solo Londres puede exhibir.

—Vi un cartel —dije—. «Más Ponderividad».

—Ese es Boom —gruñó mi tío—. Boom y sus malditos periódicos. Está intentando hacerme caer. Desde que le ofrecí comprarle el Daily Decorator ha estado tras de mí. Y piensa que fusionando Art Do bajará la publicidad. ¡Lo quiere todo, maldito sea! No tiene el sentido de los negocios. ¡Me gustaría abofetearle!

—Bien —dije—, ¿qué hay que hacer?

—Seguir adelante —contestó mi tío.

Mordisqueó su puro.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker