Tono-Bungay

Tono-Bungay

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

7

No fue demasiado pronto. Había mandado a gente de reconocimiento, el telégrafo se había puesto en marcha, y no hacía cuatro horas que estábamos en mar abierto cuando nos tropezamos con la cañonera que había sido enviada siguiendo la costa para buscarnos y que de haber aguardado un poco más nos hubiera atrapado detrás de la isla como un animal en una jaula. Era una noche de rápidas nubes que proporcionaban intermitentes resplandores de luz lunar, el viento y el mar estaban agitados, y avanzábamos entre una cortina de lluvia y niebla. De pronto el mundo se volvió blanco con la luz de la luna. La cañonera apareció como una larga y oscura forma tragando el agua por el este. Divisó inmediatamente al Maud Mary y disparó alguna especie de salva para detenernos.

El contramaestre se volvió hacia mí.

—¿Debo avisar al capitán?

—¡Que se vaya al infierno el capitán! —exclamé, y le dejamos dormir a lo largo de las dos horas de caza, hasta que una tormenta se nos tragó. Entonces cambiamos nuestro rumbo y navegamos en diagonal con respecto a ellos, y por la mañana solamente pudimos ver su humo.

Nos habíamos librado de África… y con el botín a bordo. No sabía aún lo que nos aguardaba entre nosotros y casa.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker