Ethan Frome
Ethan Frome CapÃtulo IX
Junto a la puerta de la cocina estaba Daniel Byrne sentado en su trineo, tras un caballo tordo huesudo que pateaba en la nieve y meneaba inquieto su gran cabeza de un lado a otro.
Ethan entró en la cocina y encontró a su mujer junto al fuego. TenÃa envuelta la cabeza en un chal y leÃa un libro titulado Los trastornos renales y su curación. Ethan habÃa tenido que pagar por él un franqueo extra hacÃa pocos dÃas.
Zeena no se movió ni levantó la cabeza al entrar su marido, que al cabo de un momento le preguntó:
—¿Dónde está Mattie?
—Supongo que bajando su baúl —contestó ella, sin levantar la vista del libro.
—¿Bajando el baúl… sola? —dijo Ethan furioso.
—Jotham Powell está abajo, en el bosque, y Daniel Byrne dice que no se atreve a dejar solo a ese caballo que trae —replicó ella.
Ethan no esperó a oÃr el final de la frase. Salió de la cocina y subió las escaleras a grandes zancadas. La puerta de la habitación de Mattie estaba cerrada. Vaciló un momento en el rellano.
—Mat —dijo, con voz sorda; pero no hubo respuesta y puso la mano en el pomo.
