Ethan Frome
Ethan Frome Capítulo I
El pueblo yacía bajo más de medio metro de nieve, con montones mayores en los rincones propicios. Las puntas de la Osa colgaban de un cielo de hierro como carámbanos y Orión emitía sus fríos destellos parpadeantes. Ya se había puesto la luna, pero la noche era tan luminosa que las fachadas blancas de las casas parecían grises entre los olmos, por la nieve, en la que las masas de arbustos y matorrales pintaban manchas negras, en tanto que las ventanas del sótano de la iglesia lanzaban rayos de luz amarillenta hasta muy lejos, por las ondulaciones interminables.
El joven Ethan Frome caminaba a buen paso por la calle desierta. Pasó delante del banco y del nuevo almacén de Michael Eady y de la casa del abogado Varnum con los dos negros abetos de Noruega a la entrada. Frente a la entrada_ de la casa de Varnum, donde torcía el camino hacia el valle de Corbury, alzaba su campanario blanco y esbelto y su estrecho peristilo la iglesia.
