Ethan Frome

Ethan Frome

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Visto así, desde la pura y gélida oscuridad en que estaba, era como si el salón hirviera en una niebla de calor. Los reflectores metálicos de los mecheros de gas lanzaban ásperas oleadas de luz contra las paredes encaladas, y los flancos de hierro de la estufa del fondo de la estancia, parecían exhalar fuegos volcánicos. La pista de baile estaba llena de jóvenes de ambos sexos. Al final de la pared lateral que quedaba enfrente de la ventana, había una hilera de sillas de cocina de las que acababan de levantarse las mujeres mayores. La música había cesado, y los músicos (un violinista y la joven que tocaba el armonio los domingos) tomaban un apresurado refrigerio en un rincón de la mesa de la cena que alineaba sus devastadas fuentes de pasteles y sus platillos de helado sobre el estrado del fondo del salón. Los invitados se disponían a irse, y la marea avanzaba ya hacia el pasillo donde estaban colgados abrigos y frazadas, cuando un joven de ágiles pies y pelo oscuro se lanzó en medio de la pista batiendo palmas. La señal produjo un efecto instantáneo. Los músicos corrieron a sus instrumentos, los bailarines (algunos ya embozados para irse) se alinearon a ambos lados de la pista, los espectadores de más edad volvieron a sus sillas y el animoso joven, tras zambullirse entre el gentío, salió de él con una muchacha que se había cubierto ya la cabeza con una mantilla ligera de ganchillo, una «fascinadora», color cereza y, llevándola hasta el extremo de la pista, danzó con ella al alegre son de un reel de Virginia [danza muy viva de origen escocés].


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker