Santuario
Santuario El día quedó grabado en su memoria como una larga extensión de horas sin sentido: callejones sin salida que conducían a un agónico muro de indolencia.
Por la tarde recordó que había prometido salir a cenar fuera e ir a la ópera. Al principio pensó que el contacto con la vida le resultaría insoportable; luego no se atrevió a encerrarse a solas con su desdicha, y por último se dejó arrastrar por el curso de los acontecimientos, franqueando la mecánica rutina del día sin mucha conciencia de lo que estaba sucediendo.
Con el crepúsculo, cuando iba a sentarse en la salita, llegó el periódico de la tarde y, al echarle un vistazo por encima, tropezó con un párrafo que parecía impreso en unos caracteres más llamativos que el resto. El titular decía «El Nuevo Museo de Escultura», y debajo pudo leer:
«Los artistas y arquitectos seleccionados para continuar en el concurso de proyectos para el nuevo museo comenzarán sus sesiones el lunes, y mañana es el último día para enviar los diseños al comité. El concurso ha despertado un enorme interés, ya que tanto el eminente lugar elegido para ubicar el nuevo edificio, como la suma excepcionalmente alta que el Ayuntamiento ha aprobado para su construcción, constituyen una plataforma poco habitual para poner de manifiesto las nuevas destrezas arquitectónicas».
