Canto a mi mismo
Canto a mi mismo vienen y se van…
¡pero yo no soy nada de esto!
Yo estoy fuera de estos empujones
que me traen y me llevan.
Yo me quedo arriba
alegre, ocioso,
compasivo,
viéndolo todo en panorama,
mirando, erguido, el mundo desde lo alto
o apoyado el brazo sobre un sostén seguro,
aunque invisible,
esperando curioso,
con la cabeza medio vuelta hacia un lado,
lo que va a acontecer…
el acto siguiente.
¡Yo estoy dentro y fuera del juego a la vez…
y lleno de asombro!
Miro hacia atrás
y me veo en la niebla discutiendo con satÃricos y sofistas.
Pero yo no he venido a disputar ni a escarnecer.
Estoy aquà observando y… ¡espero!
Creo en ti, alma mÃa.
Pero el otro que soy, no debe humillarse ante ti,
ni tú debes humillarte ante él.
Deja las palabras,
la música y el ritmo;
