Canto a mi mismo
Canto a mi mismo Muero con el moribundo
y nazco con el niño que recogen los pañales.
Yo no soy sólo esto que se alarga entre mi sombrero y mis zapatos.
Mira atentamente la pluralidad del universo:
nada es igual y todo es bueno.
Buena es la tierra,
buenos los astros…
y las estrellas subalternas también.
Yo no soy sólo arcilla,
ni lo auxiliar de la arcilla tampoco.
Soy el compañero,
el semejante de ése,
tan inmortal y tan insondable como yo
(tal vez él no sabe que es inmortal,
pero yo sà lo sé).
Cada especie para sà y para los suyos.
Para mà los machos y las hembras,
para mà los adolescentes que luego amarán a las mujeres,
para mà el hombre altivo que se encabrita ante el desprecio,
para mà la novia
y la novicia,
para mà las madres
y las madres de las madres,
para mà los labios que sonrÃen