Canto a mi mismo
Canto a mi mismo el chico del canal corre por la lÃnea del remolque,
el zapatero enseba los cabos,
y el director de orquesta marca el compás y los cantantes lo siguen;
bautizan al niño
y el converso hace su profesión de fe,
la regata ha comenzado y los balandros surcan la bahÃa (¡mirad cómo brillan las velas blancas bajo el sol!);
el pastor vigila su ganado y grita a la res que se desvÃa;
el bohonero suda bajo el peso de su mercancÃa mientras regatea el comprador;
la novia alisa y acaricia su blanco vestido, y el minutero del reloj se mueve lentamente;
el fumador de opio reposa con la cabeza rÃgida y los labios entreabiertos;
pasa la prostituta arrastrando su chal y con el sombrero ladeado sobre el cuello vacilante y cubierto de granos;
las gentes se rÃen de sus juramentos obscenos y unos hombres se mofan y guiñan el ojo;
(¡Desgraciada! Yo no me mofo ni me rÃo);
el Presidente se reúne en consejo de ministros;
en el pórtico pasean tres severas matronas cogiosas del brazo;