Canto a mi mismo
Canto a mi mismo el buscador de negros rastrea por los pueblos del Río Rojo y por las tierras que bañan el Tennessee y el Arkansas;
brillan antorchas en las sobras que proyectan el Chatahuche y el Atamayo…;
los patriarcas se sientan a la mesa con los hijos, los nietos y los bisnietos;
en chozas de adobe y en tiendas de lona duermen los cazadores y los armadores de trampas, después de su deporte diario;
la ciudad duerme
y el campo duerme también;
los vivos duermen lo que han de dormir
y los muertos lo suyo;
el marido viejo duerme junto a su mujer
y el marido joven junto a la suya…
Todos quieren venir hacia mí
y yo quiero ir hasta ellos…
Y tal como son, más o menos soy yo;
y de ellos,
de cada uno y de todos
y de mí mismo…
sale esta canción.
Soy del viejo y del joven,
del necio y del sabio,
indiferente y atento,
maternal y paternal…
