Canto a mi mismo
Canto a mi mismo Tú no eres más que la réplica deslumbrante de mà mismo.
Surcos y tierra húmeda, eso eres tú;
la reja firme y masculina del arado,
todo cuanto en mà se cultiva y se labra;
eres mi sangre fecunda
y tus corrientes pálidas de leche, las ordeñas en mi vida;
eres el pecho que se aprieta a otro pecho
y en mi cerebro están tus circunvoluciones ocultas;
raÃces lavadas del cáñamo,
tÃmida alondra,
nido oculto de huevos duplicados… eso eres tú;
heno mezclado y tundido de la cabeza, de las barbas y de la carne dura… eso eres tú;
jugo fermentado de manzanas,
fibras de trigo viril,
sol generoso… eso eres tú;
vapores que iluminan
y apagan mi rostro… eso eres tú;
arroyos de sudor y de rocÃo… eso eres tú;
viento que acaricia mi carne con el cosquilleo de los genitales en celo,
amplios campos vigorosos,
ramas de roble vivo,