Canto a mi mismo
Canto a mi mismo Instinto… instinto… instinto…
Instinto siempre procreando el mundo.
De la sombra surgen los iguales que se contradicen y se complementan,
la sustancia que se multiplica…
el sexo siempre,
siempre una malla de identidades y diferencias…
y la preñez y el parto siempre.
Inútil es querer perfeccionar.
Esto lo saben ya los doctos y los indoctos.
Firmes,
clavados,
ligados,
abrazados al mismo palo,
resistiendo como caballos percherones,
amorosos,
altivos,
y eléctricos…
¡yo y este misterio estamos aquÃ!
Clara y tierna es mi alma.
Y claro y tierno es mi cuerpo:
todo lo que no es mi alma también.
Si falta uno, faltan los dos.
Y lo invisible se prueba por lo visible,
hasta que lo visible se haga invisible y sea probado a su vez.
