Canto a mi mismo
Canto a mi mismo de ninguna cosa que haya quedado en la tumba más antigua de la Tierra, se olvidará;
ni de las mirÃadas de astros
ni de las mirÃadas de mirÃadas de seres que los habitan,
ni del presente,
ni de la brizna más insignificante que se conozca.
Ya es tiempo de que me explique.
Levantémonos,
arriba,
de pie todos…
Desnudo y desgarro todo lo conocido
y a todos los hombres y mujeres los empujo conmigo hacia lo desconocido.
El reloj marca los minutos…
pero ¿y la eternidad?
¿qué marca la eternidad?
Hemos gastado ya trillones de inviernos y de veranos
y delante de nosotros hay otros trillones
y otros más adelante de aquéllos.
Los nacimientos nos han traÃdo riqueza y variedad
y nuevos nacimientos traerán más riqueza y variedad.
Yo no digo que éste es más grande
y que aquél es más pequeño.
