Hojas de hierba
Hojas de hierba De la penumbra surgen iguales elementos contrarios, siempre la sustancia y el crecimiento, siempre el sexo,
Siempre un tejido de identidades, siempre lo diferente, siempre la vida que se engendra.
De nada sirve elaborar; los doctos y los ignorantes lo saben.
Seguros como la certidumbre más firme, seguros y afianzados, inconmovibles, cimentados y estables,
Fuertes como un caballo, afectuosos, soberbios, eléctricos,
Yo y este misterio nos enfrentamos aquí.
Dulce y límpida mi alma, límpido y dulce todo lo que no es mi alma.
Si falta uno de los dos, los dos faltan, y lo invisible se prueba por lo visible,
Hasta que éste se haga invisible y requiera prueba a su vez.
Mostrando lo mejor y separándolo de lo peor, una edad humilla a la otra,
Conociendo la perfecta justeza y ecuanimidad de las cosas, guardo silencio cuando los otros discuten, y después me baño y me admiro.
Bienvenido cada órgano de mi cuerpo y cada tributo, y los de cualquier hombre sano y limpio,
Ni una pulgada, ni una partícula de pulgada es vil, y ninguna debe ser menos querida que las otras.