Hojas de hierba
Hojas de hierba Ayudo al rematador; el holgazán no sabe su oficio.
Caballeros, atención a esta maravilla,
Por más que pujen los compradores, no ofrecerán bastante,
Sin un animal ni una planta la tierra tardó quintillones de años en engendrarlo,
Para él giraron pacientes e incesantes los ciclos.
Dentro de esta cabeza, el inexcrutable cerebro,
En él y abajo, la creación de los héroes.
Ved estos miembros, colorados, negros o blancos, sus tendones y nervios son intricados,
Los desnudarán para que estén bien a la vista.
Sentidos exquisitos, ojos que la vida ilumina, coraje, voluntad,
Láminas de los músculos del pecho, espinazo y cuello flexible, carne tensa, fuertes brazos y piernas,
Y dentro, aún más prodigios.
Adentro la sangre que corre,
¡La misma antigua sangre! ¡La misma sangre roja que corre!
Ahà se dilata y fluye un corazón, ahà están todas las pasiones, deseos, anhelos, aspiraciones.
(¿Crees que no están ahà porque no se expresan en salones o en las aulas?).