De profundis y otros escritos de la carcel
De profundis y otros escritos de la carcel Asà que escrÃbele de inmediato y consigue esas cosas; mientras no sepa que están en tu posesión, me sentiré más mÃsero que de costumbre. Sé que te pido una cosa grosera, y tal vez él te escriba en términos ofensivos y soeces, como hizo con Sherard cuando se le impidió publicar más cartas mÃas, pero te ruego encarecidamente que eso no te moleste. En cuanto las hayas recibido escrÃbeme, por favor, y que parte de tu carta sea como las demás, con todas las noticias interesantes sobre literatura y teatro. Cuéntame por qué Irving abandona el Lyceum, etcétera,[34] qué está interpretando, qué en cada teatro, a quién criticó con severidad Stevenson en sus cartas,[35] cualquier cosa que durante una hora aparte mis pensamientos del único asunto repulsivo de mi encarcelamiento.
Al escribir a Douglas, es preferible que cites literalmente mi carta sin dobleces, para que no le quede ni un resquicio de escapatoria. De hecho, lo más probable es que no pueda negarse. Ha arruinado mi vida, deberÃa contentarse con eso.[36]
Me conmueve profundamente la amabilidad de la señora de Wimbledon. Eres muy bueno al venir a verme. Saludos cordiales a More, a quien quisiera ver.
O. W.