El secreto de la vida
El secreto de la vida Entonces, Ernest, será cuando ocurra eso tan extraño. El crÃtico será ciertamente un intérprete, pero no en el sentido de quien repite de forma distinta un mensaje que alguien ha puesto en sus labios. Pues, igual que el arte de un paÃs solo adquiere esa vida individual e independiente que llamamos nacionalidad gracias al contacto con el arte de otras naciones, por una curiosa inversión, el crÃtico solo puede interpretar la personalidad y la obra de otros acentuando su propia personalidad y, cuanto más intervenga ésta en su interpretación, tanto más real, satisfactoria, convincente y auténtica será dicha interpretación.
ERNEST: Yo hubiera dicho que la personalidad serÃa un elemento perturbador.
GILBERT: No; es un elemento revelador. Si quieres entender a los demás, debes acentuar tu propia individualidad.
ERNEST: ¿Con qué resultado?