Ensayos y ArtÃculos
Ensayos y ArtÃculos Al entrar en Roma por la Via Ostiensis y la Puerta de San Paolo, el primer objeto con que tropiezan los ojos es una pirámide de mármol que se alza muy cerca, a la izquierda.
Hay infinitos obeliscos egipcios en Roma, altas agujas serpentiformes de rojo barro, salpicadas de extraños caracteres que nos recuerdan las columnas de fuego que guiaron a los hijos de Israel por el desierto a su salida del paÃs de los Faraones; pero más asombrado se queda uno al contemplar esta pirámide desnuda, en forma de cuña, que se levanta aquÃ, en esta ciudad italiana, intacta en medio de las ruinas y de paso del tiempo, y que parece más vetusta que la misma Ciudad Eterna, como una terrible impasibilidad petrificada.
De modo que, en la Edad Media, se la consideraba como sepulcro de Remo, que fue degollado por su propio hermano a raÃz de la fundación de la ciudad: hasta tal punto parece antigua y misteriosa; pero hoy, cosa quizá lamentable, estamos más bien informados sobre ese punto, y sabemos que en realidad se trata de la tumba de Cayo Cestio, noble romano de poca notoriedad, que murió en el año 30 antes de Jesucristo.
