Ensayos y Artículos
Ensayos y Artículos En un sombrero, según los verdaderos parámetros, es necesario que pueda levantarse o bajarse el ala, según el día sea oscuro o claro, seco o húmedo, pero el ala del sombrero de Huyshe es completamente rígida y no protege lo suficiente a la cara. Protege muy poco o nada la parte posterior de la cabeza o las orejas, en caso de que soplase un frío viento del Este. Mientras que el bicornio, sombrero confeccionado según a las verdaderas leyes, puede bajarse por detrás y por los lados y abrigar tanto como un gorro. Es más, la copa en el sombrero de Huyshe es demasiado alta. Una copa alta acorta la estatura del hombre bajito, y para un hombre muy alto le resulta incómodo para entrar en los coches y en los departamentos de los trenes o para salir ellos. No es útil en ningún caso, y esta inutilidad la pone en contradicción con los principios del traje. En lo que se refiere a las botas altas, no son completamente feas ni carecen de comodidad como el sombrero. Sin embargo, su cuero es rígido, claro está, para que no caigan sobre el tobillo. Ahora bien: la bota debe ser siempre de cuero blando, y si se usan altas, es preciso o bien atarlas por delante o si no que suban hasta por encima de la rodilla. En este último caso se logra a la vez una perfecta libertad al caminar y una perfecta protección contra la lluvia, dos ventajas de las que se ve uno privado con una bota corta y rígida. Y luego, cuando está en casa, puede bajarse la larga bota blanda, como se hacía con las botas en la segunda mitad del siglo XVII.