Ensayos y Artículos
Ensayos y Artículos De todas las palabras que se entienden erróneamente, no existe ninguna que sea usada con más crueldad.
Pero lo que quiero destacar es que la belleza es esencialmente orgánica; en otras palabras: proviene, no del exterior, sino del interior; que no es el efecto de una lindeza añadida, sino que va unida a la perfección de su propio ser, y que, por tanto, puesto que el cuerpo es bello, todo cuanto sirve para adornarlo adecuadamente debe ser también bello en su factura y en sus líneas.
Nada más lejos de mi intención que definir la fealdad, tanto como definir la belleza; pero me gustaría, en fin, recordar a los que se burlan de la belleza como de un hecho que no es práctico que una cosa fea es sencillamente una cosa mal hecha o una cosa que no cumple su finalidad; que la fealdad es la falta de conveniencia; la fealdad es un fracaso; que la fealdad es una inutilidad, como un adorno fuera de lugar, en tanto que la belleza, como también se dijo, es la supresión de todo lo superfluo.
Hay una economía divina en la belleza. Nos da exactamente lo necesario, y nada más; mientras que la fealdad es siempre extravagante. La fealdad es una pródiga y derrocha sus materiales. Finalmente, la fealdad (y recomendaría yo esta observación a Wentworth Huyshe), la fealdad en el traje, lo mismo que en cualquier otra cosa, es siempre una señal que indica que alguien no ha sido práctico jamás.