Ensayos y ArtÃculos
Ensayos y ArtÃculos Estoy convencido de que habrá una gran cantidad de graciosas y encantadoras muchachas dispuestas a adoptar un vestido basado en esos principios, a pesar de la terrible amenaza de Wentworth Huyse, quien no pedirá la mano de ninguna de ellas mientras persistan en llevarlo.
En efecto, todas las acusaciones de no tener ya nada del carácter femenino que lanzan contra esas formas de traje no tienen razón de ser.
Toda prenda bien hecha conviene a ambos sexos, y no hay una sola cosa en el mundo que sea un vestido exclusivamente femenino.
Me gustarÃa hacer una breve advertencia. La túnica de encima deberÃa ser amplia y moderadamente suelta. Si se quiere, puede ser de una forma más o menos en relación con la configuración de la persona; pero en ningún caso debe estar ceñida al talle por una banda o cinturón cualquiera. Por el contrario, deberÃa caer desde el hombro hasta la rodilla, o más abajo, en bellas curvas y en lÃneas verticales, dando mayor libertad y, por consiguiente, más gracia. Hay pocos vestidos que sienten realmente peor que una túnica con cinturón que llega hasta las rodillas, y quisiera que algunas de nuestras Rosalindas pensasen en ese hecho cuando lucen calzones.
Claro está que la fealdad es debida al desprecio por ese principio artÃstico, la falta de proporción en el traje Bloomer, que es sensato desde otros puntos de vista.