Ensayos y Artículos
Ensayos y Artículos El chambergo de alas anchas de 1640 resguardaba la cara de la lluvia en invierno y de los rayos solares en verano. No podría decirse lo mismo del sombrero de hace un centenar de años, con sus alas estrechas en comparación y su copa alta, precursor del moderno "tubo de chimenea".
Un cuello amplio es más sano que una corbata estranguladora, y una capa corta es mucho más cómoda que un gabán con mangas, aunque este último tuviera tres capuchones. Una capa es mucho más práctica.
Es ligera y descansa sobre el hombro en verano y, en invierno, ceñida alrededor del cuerpo, hace que estemos calientes. Un jubón también es más sencillo que una chaqueta y un chaleco; en lugar de llevar dos prendas, sólo se lleva una y, como está cerrado, el pecho queda más protegido.
Unas calzas cortas y anchas son siempre preferibles a los pantalones atados a las rodillas, que dificultan el riego sanguíneo. Y, finalmente, las botas altas de cuero blando, que podían llevarse por encima o por debajo de las rodillas, son más flexibles y, por lo tanto, dan mayor movilidad que las botas rígidas de montar a lo amazona, que tanto preconiza mister Huyshe.