La Decadencia de la mentira
La Decadencia de la mentira Vivian (leyendo en voz muy clara).— «“La decadencia de la mentira. Una protesta”. Una de las principales causas a las que cabe atribuir el carácter curiosamente insustancial de casi toda la literatura de nuestra época es sin duda la decadencia de la Mentira como arte, ciencia y placer social. Los historiadores antiguos nos dieron deliciosas ficciones en forma de hechos; el novelista moderno nos presenta hechos insulsos bajo guisa de ficción. El Libro Azul se está convirtiendo a grandes pasos en su ideal de método y estilo[5]. El novelista tiene su tedioso document humain, su pequeño y miserable coin de la création, y lo examina al microscopio. Se le encuentra en la Librairie Nationale o en el British Museum documentándose sobre su tema sin vergüenza. No se atreve ni a robar las ideas de otros: para todo se empeña en acudir directamente a la vida, y entre las enciclopedias y la experiencia personal acaba hundiéndose, una vez que ha dibujado sus tipos a partir del círculo familiar o de la lavandera semanal, y adquirido una porción de datos útiles de los que ya jamás, ni en sus momentos más meditativos, podrá liberarse del todo.