Teleny
Teleny —¡Qué terrible aventura! Y, dÃgame: ¿Qué pasó con el spahi?
—Murió, el pobre diablo. Se produjo primero un «sálvese quien pueda» en casa de Bryancourt. El doctor Charles mandó traer su maletÃn y comenzó a extraer los trozos de vidrio; según pude enterarme, el desgraciado sufrió estoicamente los más horribles suplicios sin exhalar un solo grito; su valor, sin duda, era digno de mejor causa. Una vez terminada la operación, el doctor le aconsejó que se le transportara a un hospital, porque sospechaba la existencia de una infección intestinal. El herido protestó:
—¡Cómo! Ir a un hospital y exponerme a las burlas de las enfermeras y los doctores… ¡Eso nunca!
—Pero —objetó su amigo— si llega a declarase una inflamación…
—¿En m�
—Eso me temo.
—¿Y es probable que eso ocurra?
—Es más que probable.
—¿Y en ese caso…?
La cara del doctor se ensombreció, pero no respondió.
—¿Puede llegar a ser fatal?
—SÃ.
—Pues no se hable más. En cualquier caso, debo volver a mi casa para poner en orden mis cosas.
