Teleny
Teleny —No importa, si alguna vez ha escuchado usted una tsardas, habrá notado sin duda alguna que la música húngara, a pesar de abundar en excelentes efectos rÃtmicos, se aparta de nuestras reglas armónicas y choca con nuestros oÃdos. Pero, estas melodÃas que al principio nos resultan chocantes, poco a poco van subyugándonos, hasta terminar por fascinarnos. Las magnÃficas florituras, por ejemplo, tan abundantes en ellas, tienen un carácter árabe tan lascivo…
—Dejémonos, por favor, de florituras y sigamos con su historia.
—Se trata precisamente de un elemento importante, ya que es imposible separar a mi personaje de la música de su paÃs; más aún: para comprenderlo, antes es preciso sentir el encanto que desprenden los cantos tziganos. Cualquier organización nerviosa que haya sido impresionada alguna vez por una tsardas, responderá siempre con voluptuosos respingos a estas notas mágicas.