Tiende tu cama
Tiende tu cama Cada persona enfrentará momentos de caída y fracaso que, en lugar de debilitar, tienen el potencial de fortalecer. Al ser destituido de su posición en el escuadrón SEAL, el fracaso pesaba como una losa. Sabía que cada decisión se observaba y juzgaba, y cualquier error quedaba grabado en la memoria de quienes lideraba. En vez de abandonar, el compromiso y la persistencia se convirtieron en la única respuesta. Fue asignado a un equipo en el extranjero, en un emplazamiento remoto donde cada error era visible para el grupo que lideraba. No había lugar para esconder las fallas, y cada miembro notaba el esfuerzo que ponía: era el primero en lanzarse al ejercicio matutino, el último en servirse la comida, y todos lo veían revisar minuciosamente su equipo, preparar informes y cumplir cada tarea. Ese esfuerzo constante, impulsado por el recuerdo de un fracaso previo, comenzó a reconstruir su reputación.