El lector comun
El lector comun Pues fue en virtud de algo drástico en él, las dotes de líder y capitán, por lo que Conrad mantuvo su influjo sobre muchachos y gente joven. Hasta que escribió Nostromo, sus personajes, como los jóvenes percibieron muy pronto, eran fundamentalmente sencillos y heroicos, por más sutil que fuera la mente e indirecto el método de su creador. Eran marinos, acostumbrados a la soledad y el silencio. Estaban en conflicto con la naturaleza, pero en paz con los hombres. La naturaleza era su antagonista; ella era quien sacaba el honor, la magnanimidad, la lealtad, las cualidades propias del hombre; ella la que en resguardadas bahías criaba hasta que se hacían mujeres a hermosas muchachas indescifrables y austeras. Sobre todo, era la naturaleza la que sacaba de su molde a personajes nudosos y experimentados como el capitán Whalley y el viejo Singleton, oscuros pero gloriosos en su oscuridad, que eran para Conrad la flor de nuestra raza, los hombres cuyas alabanzas nunca se cansaba de cantar: