El viejo Bloomsbury y otros ensayos

El viejo Bloomsbury y otros ensayos

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Me desvestía en la parte alfa de esa casa, en mi dormitorio, en la parte de atrás, cuando terminó mi recuerdo último. Mi vestido de satín blanco estaba en el piso. En el aire, el débil olor de los guantes de cabritilla. En el tocador, mi collar de aljófares enredado con pasadores. Acababa de regresar de una fiesta; a decir verdad, de una serie de fiestas, pues era una noche memorable en el apogeo de la temporada 1903. Había cenado con lady Carnarvon en Bruton Street; había visto a George besarla claramente entre las columnas del vestíbulo; durante la cena había charlado excesivamente acerca de mis emociones cuando escuchaba música; lady Carnarvon, la señora Popham, George y yo habíamos ido entonces a la obra francesa más indecente que haya visto en teatro. Nos habíamos levantado, como una bandada de perdices, al finalizar el primer acto. Las blanqueadas mejillas de la señora Popham se habían encendido. Los caireles grises de Elsie habían volado al viento. Nos habíamos despedido, con gran embarazo por parte de ellas, en la acera y Elsie había dicho que ojalá y no estuviera yo cansada, lo cual significaba, imagino, que ojalá y no perdiera mi virginidad o algo parecido. Y entonces George y yo habíamos continuado juntos en un cabriolé para ir a otra fiesta porque, dijo George, para mi profunda vergüenza, que había hablado excesivamente y me era urgente aprender a comportarme; habíamos continuado hasta Hotman Hunts, donde "La luz del mundo" acababa de regresar de su misión por las principales ciudades del imperio británico, y el señor Edward Clifford, el señor Russell Barrington, el señor Freshfield e ignoro qué otros ancianos y distinguidos caballeros de listones negros sujetos a las lentes y damas maduras de extrañas vértebras que asomaban por el viejo cuanto real y maltratado encaje hablaban en susurros sobre el arte del maestro mientras que, sentado con su gorra de casquete, éste bebía, a pesar de ser una noche de junio, cocoa caliente de un pichel.


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