El viejo Bloomsbury y otros ensayos
El viejo Bloomsbury y otros ensayos De los cien años que han transcurrido desde que Charlotte Brontë naciera, ella, centro hoy dÃa de tanta leyenda, devoción y literatura, sólo vivió treinta y nueve. Es curioso reflexionar en cuán diferentes podrÃan haber sido esas leyendas de haber alcanzado su vida el lapso humano ordinario. Pudiera haberse transformado, como algunos de sus contemporáneos famosos, en una figura que fuera habitual encontrar en Londres y otros sitios, tema de retratos y anécdotas innumerables, autora de muchas novelas y, posiblemente, de memorias, alejada de nosotros excepto en la memoria de la gente madura, en todo el esplendor de una fama bien establecida. Acaso hubiera sido rica, acaso hubiera sido próspera. Pero no sucedió asÃ. Cuando pensamos en ella, tenemos que imaginarla como alguien sin un lugar en nuestro mundo moderno; debemos retroceder en la mente a los cincuenta del siglo pasado, a una rectorÃa lejana en los silvestres páramos de Yorkshire. AllÃ, en esa rectorÃa, en esos páramos, infeliz y solitaria, sujeta a su pobreza y su exaltación, permanece para siempre.
