El viejo Bloomsbury y otros ensayos
El viejo Bloomsbury y otros ensayos Ese joven ¿se volvió allà mismo, sin más, Owen Wingrave, estableciendo la situación por la mera magia de su tipo, creando de golpe todas las implicaciones y llenando todas las imágenes?… Mi tÃmida sugerencia es simplemente que, al comienzo de mi sesión en la silla de alquiler, esa fábula sin semilla ninguna reclamación podÃa hacer ni dar excusa alguna y que, antes de haberme dado cuenta, el tiempo de alquiler, aún parcialmente sin consumir, estaba bastante erizado con pretextos. "¡DramatÃzalo, dramatÃzalo!" parecÃa haber sonado en mis oÃdos con súbita intensidad.
Asà que la teorÃa del artista consciente, que toma su granito de material y lo trabaja hasta dejarlo en el producto terminado, es otra de nuestras fábulas crÃticas. La verdad parece estar en que se acomodó en una silla, vio a un joven y se durmió. De cualquier modo, una vez que el grupo, el hombre o tal vez sólo el cielo y los árboles adquieren significado, el resto está allÃ, inevitable. Dado Owen Wingrave, entonces han de adquirir existencia Spencer Coyle, la señora Coyle, Kate Julian, la vieja casa, la estación del año, la atmósfera. Owen Wingrave entraña todo eso. El artista ha de ver simplemente que las relaciones entre esos lugares y las personas sean las correctas. Cuando afirmamos que Henry James tenÃa pasión por contar historias, queremos decir que cuando le llegaba el momento significativo, los accesorios estaban listos para participar.