El viejo Bloomsbury y otros ensayos
El viejo Bloomsbury y otros ensayos Los cuentos reunidos con el título de The Celestial Omnibus representan, quizás, un intento por parte del señor Forster de simplificar el problema que tan a menudo lo perturba: aquel de unir la prosa y la poesía de la vida. Aquí admite de modo definitivo, si bien con discreción, la posibilidad de la magia. Los ómnibuses van al cielo, se escucha a Pan entre los arbustos, las chicas se transforman en árboles. Los cuentos son encantadores al extremo. Liberan la fantasía que yace bajo cargas tan pesadas en las novelas. Pero tal vena de fantasía no es lo bastante profunda o sólida para luchar por sí sola contra esos otros impulsos que son parte de su dote. Sentimos que se trata de un truhán incómodo en tierra de hadas. Tras el seto escucha siempre el claxon del auto y los lentos pasos de viandantes cansados y pronto debe regresar. De hecho, un delgado volumen contiene todo lo que Forster se ha permitido en cuanto a fantasía pura. Pasamos de la tierra extravagante donde los chicos caen en brazos de Pan y las muchachas se vuelven árboles, a las dos señoritas Schlegel, que tienen ingresos de seiscientas libras cada una y viven en Wickham Place.