Fin de viaje
Fin de viaje Helen le aconsejó que se acostara, lo que Rachel le agradeció intensamente, y obedeció sin volver a ver a Richard. Muy cansada debió estar, pues apenas se tendió en su litera quedó profundamente dormida. Su sueño fue una espantosa pesadilla. Sé veía encerrada en un oscuro túnel cuyas paredes iban acercándose lentamente, amenazando aplastarla e impidiéndole respirar. Cada vez que intentaba huir se le aparecía un enanillo, de largas y negras uñas que mordía incesantemente, impidiéndole pasar y sacando la lengua burlonamente. Sentíase oprimida por esta angustia, cuando despertó sobresaltada. Al ver que todo había sido un sueño se tranquilizó. Encendió la luz y vio las ropas de la litera en el suelo. La idea de que la perseguían seguía atormentándola, a pesar de estar despierta. Cerró la puerta con llave. Le parecía oír una voz que gemía cerca de ella y cientos de ojos que le asaltaban anhelantes. Hombres salvajes rondaban por los pasillos y las cercanías de su camarote… hasta parecía que se detenían ante su puerta para escuchar y atisbar. El resto de la noche lo pasó en vela.