Fin de viaje

Fin de viaje

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Querían saber si conocía al señor Bax. El señor Thornbury, como siempre, no hablaba casi, mirando vagamente ante él. Repetía con frecuencia el gesto de ponerse las gafas; luego, pensándolo mejor, las dejaba caer de nuevo. Después de una discusión, las señoras decidieron, sin ninguna duda, que aquel Bax no era hijo de William Bax. Hubo una pausa. La señora Thornbury comentó que tenía la costumbre de decir «Reina» en lugar de rey al entonar el himno nacional. Nueva pausa. La señorita Allan comentó que, yendo a la iglesia en el extranjero, tenía siempre la sensación de que asistía al funeral de un marino. Siguió una pausa larguísima, que prometía prolongarse indefinidamente. Afortunadamente, un pájaro del tamaño de una urraca, pero de un colorido azul metálico, fue a posarse en la terraza. La señora Thornbury divagó sobre el efecto que harían las montañas todas azuladas.

—¿Qué te parecerían a ti, William? —le dijo, tocándole la rodilla.

—Si todas nuestras rocas fueran azules —dijo él, colocándose definitivamente las gafas sobre la nariz—, no podrían subsistir en Wiltshire —concluyó, quitándose nuevamente las gafas.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker