Fin de viaje

Fin de viaje

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

XVIII

Todo cuanto veía le disgustaba, aborrecía el blanco y el azul, lo definido, la intensidad, los zumbidos, todo el calor del Sur. El paisaje se le aparecía tan duro y poco romántico como el fondo de cartón de un escenario. Las montañas, como grandes biombos de madera recortados contra el cielo. Caminaba rápido a pesar del calor y del sol. Dos caminos conducían a la salida de la población; por el lado Este, uno se dirigía a la villa de los Ambrose. El otro al campo, llegando hasta un pequeño pueblo en el fondo del valle. Las pisadas, impresas en el barro, llevaban a vastos campos secos y villas de ricos indígenas. Hewet, para evitar el calor, dejó la carretera principal y encaminó sus pasos por uno de aquellos caminos, evitando así el polvo de las carretas y el cruce con la gente del campo que retornaba de ferias y fiestas. El ejercicio alejaba algo la irritación superficial que sintió toda la mañana, pero en su interior persistía aún la pena. No había duda de que le era indiferente a Rachel. Escasamente le había mirado y al hablar con el señor Flushing mostraba el mismo interés que cuando le hablaba a él. Finalmente sintió las odiosas palabras de Hirst como un latigazo y recordaba que los había dejado hablando juntos. Bien pudiera ser que estuviese enamorada de Hirst, como éste había insinuado. Repasó tal suposición para ver si encontraba algo que la corroborase. Su repentino interés por lo que Hirst escribiera, su modo de comentar sus actos, el mismo apodo que le había aplicado, «el gran hombre», podían tener otra significación más íntima. Y si se entendieran, ¿qué sería de él?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker