Fin de viaje
Fin de viaje Gracias a la disciplina del señor Flushing llegaron a su debido tiempo a los sitios estratégicos fijados de antemano, y cuando, a la mañana siguiente, después del desayuno, sacaron las sillas para formar el corro acostumbrado, se hallaban a muy pocas millas de distancia del campamento nativo, meta de su viaje.
El señor Flushing, al sentarse, les aconsejó que fijaran la vista en la ribera izquierda. Pronto pasarían por un claro en el que había una choza donde Mackenzie, el famoso explorador, había muerto de las fiebres, haría unos diez años.
—Mackenzie —continuó— fue el hombre que exploró más tierra adentro.
